Si tan solo quemas una hoja de laurel en casa. Te sorprenderás al ver qué ocurre en solo 10 minutos…

El estres y la ansiedad parecen ser parte de la vida diaria de muchas personas, con tantas actividades diarias por realizar sea en la escuela o el trabajo muchas veces terminamos saturados y fastidiados, y queremos encontrar una solucion a este problema.

La industria farmaceutica es enorme y por supuesto podemos encontrar soluciones en ese mercado pero sabemos que no sera economico y tampoco estaremos libres de sufrir efectos secundarios.

Es por esta razon que se recomienda siempre recurrir a un remedio que sea totalmente natural, de esta forma podemos obtener grandes beneficios sin tener que exponernos a algun efecto adverso que termine por volver peor la solucion que el problema inicial.

Todos tenemos en mente a las famosas coronas de laurel con las que coronaban los griegos y los romanos a sus más altos mandatarios, pero este no era el único uso que hacían de esta maravillosa planta. Ya por aquel entonces eran conocidos sus efectos calmantes, expectorantes y relajantes para alivian la inflamación y congestión.

Propiedades del Laurel

El laruel posee diversos principios activos y aceites esenciales en sus hojas, tales como el cineol. Este posee propiedades antibacteriales, antitusivas y anti-bronquíticas.

Por no hablar de sus famosas propiedades digestivas y hepáticas, capaces de mejorar la digestión y reducir los gases cuando se añade en los guisos. Pero lo hoy no interesa es el linannool, otro aceite esencial que contienen las hojas, que es precisamente lo que nos ayuda a relajarnos. Pero también puede aliviar los dolores de cabeza y las migrañas tan difíciles de tratar.

Tratamiento

Lo que tienes que hacer es quemar una hoja de laurel seca sobre un bote o quemador, permitiendo que su humo se distribuya por la habitación. No hay que inhalarlo, deja que perfume la habitación como si fuera incienso.

Lo más importante es realizar la quema de forma segura, en una mesa sin objetos, ten en cuenta que la hoja prende con facilidad. Lo mejor es hacerlo sobre un tarro con un poco de agua, sujetándola con unas pinzas, mejor que con los dedos.

Rápidamente, comenzarás a sentir su poder relajarte, tal y como hacían los romanos.

Compartir
NO TE MARCHES SIN SEGUIRNOS, PRESIONA “ME GUSTA”